Los secretos de la plata: el metal más utilizado en joyería

¿Alguna vez os habéis percatado de que en muchos países latinoamericanos se llama ‘plata’ al dinero? El término se utiliza de forma habitual en muchos países de habla hispana al otro lado del charco. Nos puede parecer baladí, pero resulta ser un hecho que ejemplifica cómo la plata es uno de los elementos de joyería con más arraigo de nuestra cultura.

Se emplea no solo en las más variadas piezas de joyería y orfebrería, también la podéis encontrar en la cubertería de vuestros padres, en amalgamas dentales del aparato de vuestros hijos o en los pistones de vuestro coche. Es un metal casi omnipresente y, por eso, es importante saber distinguir sus variedades y tipos en joyería.

La plata de ley y sus derivados

Se entiende por Ley la proporción en peso en que el metal precioso puro entra en una aleación. Existen muchos tipos de plata pero la más conocida es la plata de ley: una aleación del metal que tiene distintas consideraciones dependiendo del sistema con que se evalúe. El más conocido en nuestro país diferencia entre la plata de primera y la de segunda ley. Ambas suelen ir acompañadas de una cifra que oscila entre 925 y 800.

¿Qué significan estos números? Se expresará en milésimas y se representará convencionalmente con un número de tres dígitos. Estas cifras nos dicen cuántos gramos de plata contiene una aleación por 1000 gramos de producto final. Por ejemplo: si nos compramos unos pendientes de “plata de ley 925”, significa que la pieza adquirida está hecha de una aleación que contiene 925 gramos de plata por cada 1000 gramos de producto. De esta forma, se considera que la plata de primera ley sería cualquiera que no bajase de 925, mientras que la de segunda no tendría que bajar de 800.

Existe, además, otra distinción: la plata 999, llamada plata pura o fina. Las piezas realizadas con este tipo de material son las de mayor grado conocido, pues no existe ninguna plata de 1000. Aunque en joyería, un mayor contenido de plata no significa una pieza mejor. Depende muchísimo del tipo de joya.

¿Qué son los contrastes? Son la señal con la que -mediante el punzonado-, deben ser marcados los objetos de plata, deben llevar dos, de garantía y de origen.

¿Y en qué se diferencian unas de otras? No todas las aleaciones sirven para fabricar cualquier tipo de joya. La plata más pura, por ejemplo, no es apta para muchos trabajos de joyería porque resulta demasiado blanda y poco duradera. En cambio, la plata de 925 es más dura y ofrece mayor resistencia.

Todo, visto desde nuestro ámbito nacional: en el mundo hay tantas platas como tipos de aleación. En Inglaterra, por ejemplo, la ley marca una distinción entre la aleación 958 (conocida como brittania silver) y la 900 (coin silver).

Ahora que ya sabemos distinguir una plata de primera ley de otra, os animamos a conocer la selección de piezas de este metal noble que hemos puesto a disposición de los coleccionistas y aficionados en la subasta de este mes de nuestro Monte de Piedad. Piezas como el Lote 2, constituido por tres artículos de estilo oriental y piezas de plata o el Lote 10 con cubiertos para servir Bourdier París del siglo XIX, de plata

calada, estampada y grabada con contrastes de Francia. Estos y muchos más, los podréis adquirir el miércoles 18 en nuestra sede, pero ya se pueden descubrir visitando nuestro catálogo online.

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